Durante años, en las bibliotecas hemos trabajado con MARC como si fuera parte natural del proceso de catalogación.
Y tiene sentido.
Cuando hacemos análisis documental, catalogamos, clasificamos, indizamos y resumimos. Toda esa información necesita quedar estructurada en un registro bibliográfico, y MARC nos permitió hacerlo e intercambiar esos registros de manera estandarizada.
Pero hay algo que debemos preguntarnos: